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Semblanza del Doctor Jaime Mendoza

en Artículos 11 septiembre, 2020

Por Delly Dorado
Socia del Club del Libro “Jaime Mendoza”

Jaime Mendoza, insigne personalidad Sucrense, polifacético por las diversas actividades que fue desarrollando a lo largo de su vida como médico, escritor, periodista y músico, razón por la cual su obra adquiere una amplia gama de producción.

Nació en Sucre, el 25 de Julio de 1874, hijo del abogado José María Mendoza y doña Gavina Gonzales, la familia estaba constituida por cinco hermanas y sus hermanos Raúl y Germán. Compartió la vida de hogar tanto en Sucre, como en la finca Yanani próxima al pueblo de Poroma.

Los estudios secundarios los cursa en el Colegio San Cristóbal también llamado Colegio Colorado. Posteriormente ingresa a la facultad de medicina en la Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca, concluidos sus  estudios se gradúa como médico y obtiene la licencia general para el ejercicio de la profesión en la república.

Su primera experiencia profesional la realizó, en la empresa minera de Don Pastor Sainz en el pueblo de Llallagua. Después de un año de trabajo, deja la mina para incorporarse como soldado raso en el regimiento comandado por el Ministro de guerra, Ismael Montes, dirigiéndose hacia la selva del noreste del país en defensa del territorio del Acre. Al enterarse Montes que Mendoza era médico, lo convenció para que aceptase trabajar profesionalmente en el batallón y después de un tiempo como cirujano en la barraca de Puerto Rico.

El Acre un panorama opuesto al de las minas, con un clima ardiente, donde la naturaleza muestra la grandiosidad de la selva, allá no sólo comparte, sino analiza y profundiza la realidad de sus habitantes, de la gente del pueblo, capataces, hacendados y de los originarios o bárbaros, siendo el escenario para su novela “Páginas bárbaras”.

Al cabo de tres años vuelve a Llallagua y allá en las minas Uncía y Catavi, permanecerá por varios años trabajando profesionalmente.

En Llallagua, toma estado y une su destino a doña Matilde Loza; en el seno del hogar nacieron cinco hijos: Martha, Tula, Minna, Gunnar y Lucía.

En Uncía desempeña su función de médico en la empresa Minera Patiño, donde funda el Hospital Sta.  Albina.

En Julio de 1907, viaja a Santiago de Chile donde sigue un curso de especialidad en obstetricia práctica.

En 1911 viaja a Europa, en Francia, París, acrecentará sus conocimientos médicos, adquiriendo una amplia experiencia sobre organización y funcionamiento de Hospitales y servicios sanitarios en general.

En 1913, retorna a Europa para ampliar sus conocimientos profesionales, esta vez con observaciones prácticas de cirugía en Alemania, Inglaterra y Francia.

En 1915, traslada su residencia a Sucre, trabajando como médico en el Hospital Sta. Barbará y como docente en la facultad de Medicina.

De 1924 a 1925 desempeña la Dirección del Manicomio Nacional Pacheco, a la vez continúa como catedrático de la facultad de medicina y también es designado como Director de la Revista del Instituto Médico Sucre, en la que había colaborado tiempo atrás.

Años después ha pedido de los estudiantes, por aclamación, Jaime Mendoza es designado como Rector de la Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca y allá inicia su vasta labor.

Profesionalmente también se destacó como buen Salubrista, a través de su viajes por diversas zonas de Bolivia, fue observando y curando las diferentes enfermedades como: la tuberculosis, el paludismo, fiebre amarilla, el tétanos, la sífilis y otras más, para resguardar la salud de los habitantes de los pueblos, y es su obra “Apuntes de un Médico” ensayo y semblanzas donde va a desarrollar con amplitud este aspecto.

Entre sus obras dedicadas a la medicina, escritas como ensayos podemos citar: “El Trípode Psíquico”,  “El Paludismo en Bolivia” y “El niño Boliviano”.

Otra faceta de su vida, por la que es más conocido es la de escritor, novelista, poeta, ensayista y periodista.

En su obra literaria, siempre va estar presente como marco referencial o telón de fondo, la descripción de la naturaleza, unas veces con su paisaje selvático, bañado por caudalosas ríos, atardeceres de dorados celajes, flores exóticas, otras con panoramas desérticos, pampas frías donde el viento sopla silbando. La naturaleza cobra vida y va estar presente como un personaje más.

El color y la luz envuelven toda la obra de Mendoza y la penetran sutilmente hasta constituir su esencia, existencia y su eternidad.

También la valorización de la gente del pueblo, los campesinos, los mineros, los indígenas, los bárbaros,  las cholas, mostrando sus costumbres, su  idiosincrasia y su explotación laboral, razón por  la cual  sus obras adquieren un sentido social profundo, denunciando los abusos, así su novela adquiere un tinte social.

Una nota interesante del autor es que siempre estaba muñido de un cuadernillo y un lápiz y sus notas, apuntes e inspiraciones, las realizaba a puño y letra para luego transcribirlas en sus obras.

En 1911, fecha importante para el autor, sale a la luz su obra “En las Tierras del Potosí” novela elogiada tanto por escritores latinoamericanos como Rubén Darío, Blanco Fombona y qué decir de los bolivianos que tuvieron el placer de leerla y comentarla.

“En las Tierras de Potosí”, esta novela tiene por escenario un pueblecito minero, Llallagua.

 Mendoza en esta obra relata con destreza artística la vida externa del centro minero, sus fiestas, sus costumbres, sus trabajos, describiendo la pobreza en la que viven y la naturaleza árida y fría que los rodea.

La novela constituye una denuncia, un grito de rebelión con interés humano, con sentido y sentimiento social mostrando la figura desfigurada de los hombres por el sacrificio y la explotación.

“Páginas Bárbaras” es otra de sus novelas editada en 1914, en ella relata la realidad en la que vive el hombre en el noreste boliviano, la selva, el monte, la siringa, Jorge Verdugo, el protagonista, va describiendo la vida del bárbaro, el árbol de la goma su fuente de existencia, explotación e injusticia, sus costumbres y la naturaleza que lo rodea.

El autor lo que busca en esta obra inquietante es despertar la conciencia del país ante aquella humanidad y ante aquella inmensa naturaleza, tan solo tocada por la codicia de los aventureros.

Entre otras novelas podemos citar: “Memorias de un Estudiante”, “El Lugo Enigmático”, “Los héroes americanos”.

Jaime Mendoza Poeta.- En sus años mozos hizo versos, es el poeta de la adolescencia y la juventud.

En su obra “Voces de Antaño”,  podemos encontrar  su  producción  poética, fue ganadora de juegos Florales con su poema “Oruro”.

Jaime Mendoza Periodista.- El periodismo jugo un trascendental papel en la obra de Mendoza. Escribió editoriales, crónicas, comentarios,  polemizó y dispuso de las columnas de todos los diarios de Bolivia.

Fundó en Sucre los periódicos “Nueva Ruta” y “La República”, que tuvieron poca vida.

Otra faceta de la producción de don Jaime Mendoza, fue la del ensayo entre sus obras podemos citas: “La Universidad de Charcas y la Idea Revolucionaria” “Figuras del Pasado – Gregorio Pacheco “Ayacucho u el Alto Perú” “Factor Geográfico en la Nacionalidad Boliviana” “Tesis Andinista de Bolivia y el Paraguay”

En su obra “El Macizo Boliviano ” publicada en  1935, nos muestra un panorama histórico – geográfico de  Bolivia,  el autor que ha sido un incansable viajero dentro de su tierra y también  fuera de ella quiere acompañar a otros viajeros que aborden El Macizo Boliviano, mostrándoles diversos aspectos de este complicado país,  explicándoles con gran detalle de norte a sur, del este al oeste, pero les da otra alternativa más directa denominada “La Ruta Diagonal” ubicada en el Macizo de Charcas que de acuerdo a su producción la divide en 3 fajas, la minera, la agrícola y la petrolífera, además va descendiendo de altura paulatinamente sin que afecte la salud del turista.

El pasajero se embarca en Oruro rumbo a Camiri pasando por los centros mineros llegando a la capital Sucre. De Sucre continuará la ruta de los valles y el chaco hasta llegar a Camiri.

Esta ruta trazada por el autor hace más de 80 años atrás pasando por los departamentos de Oruro, Potosí, Chuquisaca y Santa cruz se la denominó en su honor como la Diagonal Jaime Mendoza.

Hoy después de años de olvido podemos decir que este sueño anhelado, esta ruta asfaltada paulatinamente se hizo realidad.

Esta carretera traerá integración con su respectivo efecto multiplicador, progreso y bienestar especialmente para los chuquisaqueños, siendo otra alternativa entre Sucre Santa Cruz y porque no decir para el corredor Biooceánico de Santa Cruz a Oruro, Oruro Pisiga Arica o también Oruro, La Paz y el puerto de Ilo.

Pero Don Jaime también fue músico, interpretaba varios instrumentos siendo considerado como un buen guitarrista citarista pianista y violinista. Se presentó en público integrando un cuarteto con doña Virginia de Calvo, Simeón Roncal y Narciso Ávila, revelando sus cualidades artísticas en el campo de la música.

Entre sus composiciones musicales citaremos: Primavera, Balada de Otoño, Media Noche Gaviota, Preludio, Alma de la Tierra, todas ellas para pianos, guitarra y cítara.

Jaime Mendoza fue un ciudadano comprometido con du pueblo, con su gente, con la vida y por eso desde joven fue un buen político, siempre al servicio de los demás, trabajando para mejorar el país, desde distintos ámbitos para dejarnos una Bolivia diferente, fue Senador por Chuquisaca, también participo en la Guerra del Chaco

Una vez concluida la guerra retornó a Sucre y continuó su carrera de escritor y el 26 de enero 1939 fallece en su ciudad natal dejándonos un legado de honestidad compromiso, entrega y solidaridad, no sólo a través de sus escritos sino con su vida misma. 

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